«Asturias tiene un buen nivel educativo en comparación con otras regiones»

Fuente: La Nueva España

Illán García es medalla de plata en las Olimpiadas de Física y de Química

Illán García es uno de esos alumnos que se encuentran muy de vez en cuando. Premio extraordinario de Educación Secundaria, su paso por el Bachillerato ha sido igual de brillante. A unos meses de iniciar la carrera de Ingeniería Industrial, ha conseguido el segundo puesto en las olimpiadas nacionales de Química y de Física, que organizan las respectivas asociaciones españolas de estas ciencias. Además, tiene tiempo para tocar el violín y hacer deporte.

-Su currículum asusta.

-Lo procuro hacer bien. Las pruebas consistían en unas preguntas de tipo test y también había varios problemas. De mi instituto fuimos yo y otra chica. Quedé segundo de Asturias y me llamaron para ir a la nacional.

-¿Es muy complicado abrirse un hueco entre los «cerebritos» de toda España?

-En la de Química competimos 135 de toda España. Por parte de Asturias fuimos tres. Un número parecido era el que había en Física. El formato era muy parecido al regional, pero los problemas eran más complicados. Tenían un mayor grado de complejidad. Conseguí una de las 17 medallas de plata que se repartían. Eso es quedar entre los 40 primeros.

-¿Es el resultado de horas y horas de esfuerzo?

-Mis compañeros se prepararon. Yo como participé en la prueba de Física y en la de Química, no tenía mucho tiempo y, al final, no dediqué casi tiempo a preparar ninguna.

-¿Razonar cuesta más o menos que memorizar?

-Me gusta la Física, la Química y las Matemáticas porque son asignaturas de entender más que de «empollar», que me gusta mucho menos. Me gusta más razonar que tener que memorizar.

-Sin buenos profesores, ¿es imposible llegar lejos?

-A mí me ofrecieron ayuda, pero como no tenía demasiado tiempo preferí ir por mi cuenta. De todas formas, los profesores valoran que participemos en estas olimpiadas. Para el instituto es un orgullo.

-¿Qué se aprende al participar en este tipo de pruebas?

-Me gustan estas pruebas porque me sirven para demostrarme a mí mismo de lo que soy capaz. Además creo que son buenas para mejorar el currículum de cara al futuro laboral.

-El nivel educativo en Asturias, ¿es similar al de otras regiones?

-Creo que Asturias tiene un gran nivel en general. En el caso de Química puedo decir que la preparación que tenemos los alumnos asturianos es muy buena. Otros chicos de otras comunidades me comentaron que tenían un temario mucho más reducido que el que tenemos en los institutos asturianos. Yo no me preparé para acudir a las olimpiadas y, aun así, me defendí bastante bien. Sin embargo, alumnos de otras comunidades que tampoco se prepararon notaron que se les quedaba un poco grande.

-Pregunta de examen: ¿es justo tener que hacer la selectividad después de años de preparación?

-La selectividad no me parece injusta, porque al fin y al cabo es la misma prueba para todos. Además no son exámenes demasiado complicados. Si se preparan bien, no tiene por qué haber problemas. Y además puedes elegir entre varias preguntas. Por eso no influye demasiado que tengas buena o mala suerte. Se te puede olvidar algo, pero todo no. Eso significa que no lo tienes bien preparado.

-¿Los bachilleres tienen suficiente información sobre las carreras universitarias?

-Yo siempre tuve muy claro que quería hacer Ingeniería Industrial. Así que nunca eché en falta que me explicaran otras opciones. Supongo que la gente que está indecisa sí que necesita que le asesoren un poco más. En ese sentido, creo que la Universidad debería informar un poco más a los alumnos sobre qué opciones tienes cuando acabas de estudiar el Bachillerato. Porque mucha gente no lo tiene claro y necesita conocer entre qué carreras puede elegir.

-¿Qué es lo más importante a la hora de escoger estudios?

-Lo que más valoré a la hora de elegir la carrera que quiero hacer es que tenga una buena salida profesional. Pero también valoré otras cuestiones, como que los trabajos estén bien remunerados. En ese sentido, le doy importancia al dinero. Por último, también busqué algo que me guste y que se me dé bien.

-¿Debe Asturias contar con más titulaciones en sus campus?

-No sé. Yo también me interesé por hacer Ingeniería Aeronáutica, pero como no estaba en Asturias la deseché. Por eso, creo que es necesario y conveniente que en Asturias exista la mayor oferta posible de titulaciones, para que todo el mundo pueda estudiar lo que realmente le gusta y le apetece.

-Las becas que se ofertan, ¿son demasiado escasas?

-Hay matrícula gratis para todo aquel que saque más de un 9 entre Bachillerato y Selectividad. Me parece que eso está bien. Sobre el resto de becas, la verdad no tengo mucho conocimiento, pero siempre está bien que se den becas para la gente que estudia a un buen nivel.

Más sobre Illán:

  • Nació el 17 de abril de 1991.
  • Estudió Educación Primaria en el Colegio Público Campoamor.
  • Estudió Secundaria y estudia Bachillerato en el IES Calderón de la Barca.
  • Obtuvo una de las 17 medallas de plata en las olimpiadas de Química a nivel nacional, concurso que tuvo lugar el mes pasado en Ávila, tras quedar segundo en las regionales.
  • Obtuvo también la medalla de plata en las olimpiadas de Física, celebradas el pasado fin de semana en Pamplona. En Asturias, finalizó el concurso también en segunda posición.
  • Consiguió el cuarto puesto en las olimpiadas regionales de Matemáticas.
  • Tiene el grado superior de violín y practica varios deportes.

El Taller de Construcción de Telescopios en la prensa

Bricolaje para ver el Universo
Catorce alumnos de la Facultad de Ciencias terminan hoy un taller de construcción de telescopios con piezas y materiales accesibles y baratos

Oviedo, E. G.

De arriba abajo, técnica de tallado de los cristales, comprobación de la curvatura de los cristales, el cristal ya instalado en el barrilete de madera tras el baño con nitrato de plata y comprobación del porta-ocular.

 Cuatro de los alumnos probando ayer en el exterior de la Facultad de Ciencias las ópticas de sus telescopios.

 Ángel Biarge, en pleno proceso de pulido, junto a dos participantes en el curso.

Con un cilindro de PVC de los utilizados para las tuberías, dos piezas de vidrio convencional, una estructura básica de madera o aglomerado, con piezas plásticas a modo de rodamientos, un barrilete de madera y una araña de las que se venden en las ferreterías, más algunos productos químicos de fácil y barata adquisición, uno puede acercarse visualmente a los anillos de Saturno, a las capas nubosas exteriores de Júpiter, a las fases de Venus o a comprobar la presencia de cráteres de unos 800 metros de diámetro en la Luna. Los catorce alumnos que participan estos días en el taller de construcción de un telescopio reflector Newton, en la Facultad de Ciencias, comprobaron ayer -los más madrugadores en el bricolaje- que con elementos caseros y muy poco coste (unos 70 euros) es posible «viajar» al espacio. Los primeros aparatos salieron del «horno» a primera hora de la tarde de ayer, fueron montados en el patio de acceso a la Facultad, en el campus de Llamaquique, y pasaron con nota las primeras pruebas. Desde allí era posible visionar sin problema los remaches de la antena del edificio de Hidrocantábrico, a unos 200 metros lineales.

El curso acaba hoy al mediodía y fue impartido por Ángel Biarge, de la Agrupación Astronómica de Huesca y constructor de telescopios. La actividad tiene su contexto, el «Año internacional de la astronomía». Lo que realizan estos días los 14 universitarios asturianos tiene mucho de arte, porque salvo los pequeños elementos del tubo de PVC que se entregan semiacabados, todo lo demás debe salir de las manos del constructor.

En especial, los cristales. A ellos se dedicaron durante tres jornadas. Primero, para tallarlos; después, para pulirlos. El tallado se realiza en distintas fases con ayuda de carburo de silicio, un potente abrasivo del que se utilizan distintas densidades y que le va a dar una curvatura de apenas un milímetro, casi inadvertida a la vista, pero altamente eficaz. Cuanto más curvo sea el cristal, más corto será el tubo. El pulido se realiza con óxido de cerio. La última fase de preparación del cristal es el baño con nitrato de plata, que le dará el poder reflector y multiplicará por noventa su capacidad de visión.

El telescopio tiene dos cristales, el primario y el secundario, una pequeña pieza rectangular de 30 x 40 milímetros y un grosor de apenas seis. No hay dos iguales, por eso no hay dos telescopios idénticos. Ángel Biarge trabajaba ayer por la tarde en unos cristales que se resistían, quién sabe por qué, tras el pulido. Los cristales pasan la prueba del 9 en el control del frente de onda antes de ser colocados en el PVC. En todo caso, el astrónomo Biarge estaba feliz con los resultados. «Hubo cristales que quedaron perfectos. Otros tienen alguna «firma de la casa», pero sin problema».

Ha sido un trabajo fino, «porque el simple apoyo de un dedo puede dañar la óptica», o un cambio algo brusco de temperatura. El astrónomo aragonés ha hecho espejos de cerca de medio metro de diámetro y tiene larga experiencia en un oficio que le abre las puertas del Universo. Entre pulido y pulido, comenta: «Es como viajar en el espacio pero también en el tiempo. La estrella Polar, por ejemplo. La vemos a ojo, pero en realidad el brillo que vemos hoy es el que produjo la estrella hace más o menos quinientos años. En tiempos, más o menos, del descubrimiento de América».

El telescopio del Hubble, en órbita a unos 600 kilómetros de altura alrededor de la Tierra, ha «visto» cómo era el Universo hace 13.000 millones de años, un Universo bebé. Lo de estos días en la Facultad de Ciencias, en Oviedo, no buscaba tanta agudeza, no era el caso, sino de alguna manera revivir la pasión y la emoción que debió de sentir Galileo con la construcción de aquel primer telescopio que, a la postre, tantos disgustos le dio.

Fuente: Bricolaje para ver el Universo
Ver también: La dentera del pulido y un homenaje al anciano John Lowry Dobson.